Querubín, angél, santidad...
Es intentar ser bondad, perdon y amor.
Intentar ser luz cada día,
tener esperanza,
entregar paz y armonía,
ser la mejor amiga,
sí, aquella persona en quien puedes sabes que puedes confiar,
en la que te apoyar,
con la que puedes simplemente habalr y asber q te escucharan.
Es la meta irrealisable,
el bendito Dios que todos llevamos en el interior,
La fuerza que nos da un abrigo para intentar siempre...
ser lo mejor.
Luzbel, satanás, demonio...
La necesidad de hacer daño cuando te hieren,
de vengarte con todas las fuerzas que tengas.
Es tener los mas grandes malos deseos,
es sentir odio y rencor por aquel que te hizo enojar o tal vez se opuso a ti,
es suplicar una salida a tus sinsabores,
buscando culpables a tus errores.
Ya que nunca fallas tú,
son los demás,que confabulan para que no puedas estar bien.
Ahora no se quien soy, un angél o mejor dicho un demonio.
Más entre los dos busco el equilibrio,
en este manicomio de perdones y condenas.
Escucho hablar de líneas rectas,
De normas que seguir,
De ataduras del alma,
De bajos instintos,
De infrahumanidad.
Pero lo unico real que causa todas estas 'reglas'
Es el deseo de acorralar la pureza e intintos del ser mismo,
como humano, como erroneo, como completo.
Se trata de encerrarnos en un frasco de barreras perpetuas
Donde la unica salida esta clausurada...
¿Como seguirlas entonces?
Para nosotros los irracionales no es tan fácil.
Racionales, ayudenos, ustedes que ven las diferencias entre los unos y otros
y entre quienes lo son y quienes no.
Enseñenme a sobrevivir en un mundo donde la esencia de la libertad esta olvidada.
Los sueños no se mueven,
Siguen siendo esos de conseguir lo mejor.
Pido, yo entonces, en esos mis ratos de Dios,
llegar a ser un ser humano mejor,
intento alejar a mi 'satan',
aunque este pertinaz
se presenta en los momentos en donde mi ser es atropellado
por las normas que rigen este universo y en las cuales mi persona no encaja.
Digo entonces, que me enseñen a vivir,
Aquellos que el equlibrio total hayan logrado lucir.