Camine sin rumbo,
mucho tiempo perdida.
por calles desiertas
y molinos de guerra.
Anduve regalando cariño,
a quizas, personas equivocas
y a la filosofia de las mas bellas estrellas.
El viento de abril
jugaba con mi cabello,
la lluevia humedecia el extraño momento.
Las estrellas se elevaban
como luciernadas desde el suelo.
La magia de lo imposible frente a los dos.
vendedor de rosas blancas,
Compañero de tardes,
Amante de locuras,
Hombre amado.
Que dulzura se desprendia de tus ojos
Que iban amaneciendo.
La primera, fue ella,
la iniciadora de una magia de hado,
de besos furtivos y
de un amor eterno et intocable.
Hoy quedan los rastros
Ya caminados,
Ya sobrellebados
Ya trasados de un ramo de rosas
ajadas y mustias.
Y aun ahora,
las guarda mi pecho.
Las acaricio dulzemente...
junto a mi recuerdo
Y el grito impotente de no tenerte,
que se detiene y desvanece
ante la manera intensa de pensarte.
¡Oh, rosas de amor
jamás olvidadas,
guardan ustedes
un retazo regocijante
de mi vida pasada!
07 Marzo 2008, 00:04
Tienes un hermoso porta rosas en tu pecho, un comentario constructivo, usa word para corregir la ortografía, encontre por casualidad tu blog, solo se me ocurrio "El sabor de tus ojos". Muy bonito tambien, me gusta como escribes, quizas podríamos compartir gustos, colores y amores perdidos. Aunque los actuales también valen.