Noviembre
08
una noche normal en la que me dirigia a comprar...
La rabia se desató,
al lado del odio.
La pistola solto la bala
y el disparo sono, resono.
Todos se escondieron,
sus caras, sus almas.
Aun se escuchaban los gritos
dentro del silencio tan vivo,
tan macabro.
Todos murmuraban,
naie se movía,
todos eran sospechosos.
Las voces comenzaban a ser cada vez más fuertes,
se fueron confundiendo unas con otras.
Nadie oyo, nadie vío,
nadie supo por que.
porque a el? q paso?
Nadie lo sabría.
El asesino
ya era un profugo,
de lo q llamaremos justicia.
Era uno más,
entre nosotros,
entre los demas,
entre el mundo.
Los pasos se fuero acercando al cuerpo,
nadie se contenía,
rodearon el cuerpo inerte,
ensangrentado,
del cual se escapaba la vida poco a poco.
comenzaron a sentir
como la muerte seguia paseando,
entre nosotros.
En nuestras calles,
arrebatando vidas,
pero por el momento sin ánims de actuar,
estaba saciada
con aquel muchacho,
aquel hombre que por azar le regalo su vida.
Todos comenzaron a retroceder,
era inpactante,
era frio, fugaz.
se le sentia andar entre nosotros,
ella tan tranquila.
La confusion pasó
y entonces algunos lloraron,
otros gritaron,
otros solo vieron y regresaron a casa
calientitos, a ver un programa en la tele.
Y así paso,
aquel muchacho que hace algunos minutos
gritaba, reia, lloraba, vivía
ahora yacía inerte en la acera
de mi calle.
Fue poco olvidado,
por la muerte y la vida.
Todos olvidaron aquella vida.
Nadie oyo, nadie vío
nadie supo por que.
Porque el? q paso?
Nadíe lo sabría...